Adrián se había ido con el equipo a Segovia hacia ya una semana y me estaba volviendo loca. Hablábamos a diario, pero no era lo mismo, le echaba demasiado de menos.
Empezábamos una semana nueva y Janire me propuso un plan.
- Vámonos a Segovia -decía como loca.
- ¿Qué dices?
- Que si. Estás deseando ver a Adrián y él igual a ti. Vamos y estamos unos días por allí, así de paso, conocemos la ciudad.
El plan era una tremenda locura, pero no podía decirle que no, tenía demasiadas ganas de verle, así que en un momento metimos en una pequeña maleta cuatro trapos, nos montamos en el coche y pusimos dirección Segovia.
Llegamos en cuestión de una hora y estando allí llamé a Adrián contándole lo primero que se me ocurrió para que me dijese como se llamaba el hotel donde estaban concentrados y poder ir a darle la sorpresa. Nos quedamos en la puerta del hotel planeando como hacer que bajase y mientras tanto llegaron varios compañeros del equipo; Juanfran y Gabi. No paraban de mirarnos y de cuchichear entre ellos, algo que me ponía bastante nerviosa. Al rato Juanfran se acercó.
- Perdona, ¿tú eres Naia la novia de Adrián? -decía Juanfran acercándose.
- Si. -susurré.
- ¿Qué hacéis aquí? -se sorprendía Gabi.
- Hemos venido a darle una sorpresa a su querido novio, están demasiado tontos para estar tanto tiempo separados -reía Jani.
- Voy a llamarle para que baje. Ya verás cuando te vea aquí. -sonreía Juanfran mientras marcaba el número de Adrián.
Nos sentamos Jani y yo en las escaleritas de la entrada, de espaldas a la puerta, para que no fuese a mi a la primera que viese, pero nuestro gozo en un pozo, nada mas salir por la puerta, lo primero que hizo fue venir a abrazarme.
- ¿Qué haces aquí pitufa? -me susurraba al oído mientras me abrazaba por la espalda.
- Sopresita.
- Jo, tenía muchas ganas de verte. -y volvía a abrazarme.
- Tortolitos, perdonad que os corte el rollo, pero estamos aquí los tres mirando y hay ciertas cosas que es mejor que no veamos -apuntaba risueña Janire.
- Venga chicos, vamos a dar un paseo y le enseñamos a las chicas un poco el pueblo. -decía Gabi.
- Yo me subo a la habitación, estoy cansado. -se despedía Juanfran.
Paseamos un poco por los alrededores y al tener el día siguiente libre, pudimos estar mas rato los cuatro. Aún así volvimos pronto al hotel. Nosotras teníamos una habitación en otro hotel distinto, no muy lejos del de los chicos, pero Adrián se empeñó en que durmiese con él aquella noche, así que Janire se quedó sola con Gabi, algo a lo que ninguno de los puso demasiadas pegas, habían hecho muy buenas migas.
- Gracias por venir hasta aquí -me decía Adri mientras se tiraba en la cama.
- Dale las gracias a Jani, ella fue la que tuvo al idea de venir.
- No te imaginas lo mal que lo he pasado estos días sin ti... -y me agarraba de la mano para tirarme encima suyo.
- Y yo... Me he acostumbrado demasiado tiempo a estar sin ti.
- ¿Sabes una cosa? Te quiero mucho. Y aunque en todo este tiempo no te lo haya demostrado como tendría que haberlo hecho, siempre ha sido así.
- Sabes que yo también te quiero y mucho y que nunca dejé de hacerlo, pero hagamos una cosa; olvidemos el pasado, vamos a dejar de arrepentirnos de lo que no hicimos y pensemos en aprovechar ahora todo el tiempo y hacer lo que nunca pudimos.
Así fue. Tratamos de dejar el pasado atrás y sólo pensar en el presente, sin pensar si en algún momento hicimos mal, solo pensando en corregir aquello que no nos gustó para hacer de lo que queríamos vivir ahora algo mejor.
El día libre lo aprovechamos para seguir conociendo un poco aquel pueblo, para disfrutar de nosotros y para darnos cuenta que estaba surgiendo algo extraño, pero bonito entre Gabi y Janire. Caminábamos tranquilamente por los alrededores del hotel cuando les vimos salir muy agarraditos, como si entre ellos hubiese pasado algo que intentaban ocultar pero no podían contenerse. Tratamos que no nos viesen, pero esta noche íbamos a dormir demasiado poco, alguien me tenía que contar muchas cosas...
Me despedí de Adrián, ya era la hora de la cena y tenían que descansar para el día siguiente volver a los entrenamientos. Llegué a la habitación de nuestro hotel y ya estaba Jani.
- ¿Tú tienes muchas cosas que contarme no? -reía.
- ¿Yo? ¿Qué te tengo que contar? -se sorprendía.
- ¿Con quién has estado esta mañana?
- Con nadie. Estuve dando un paseo yo sola que salí a comprar alguna cosa para comer.
- Mi amor, os vimos Adri y yo a Gabi y a ti, saliendo de su hotel la mar de acarameladitos.
- ¿En serio? -se ruborizaba.
- Sí.... Y ya estás contádomelo todo. -me senté en la cama con el helado que había comprado Jani.
- El primer día, cuando tu te subiste a la habitación con Adri, después del paseo los cuatro, nos quedamos los dos solos. No nos conocíamos de nada así que fue al principio fue un poco incómodo, pero nos sentamos en las escaleras de la entrada y empezamos a hablar, tanto que nos quedamos hasta las dos de la madrugada hablando de nuestras cosas. Cuando ya por fin nos despedimos, intercambiábamos los teléfonos y esta mañana cuando me he despertado he encontrado un mensaje suyo diciéndome que se lo había pasado muy bien la noche anterior, que hacía mucho que no hablaba con tanta confianza con alguien y se reía tantísimo y que si podíamos vernos hoy. No sabía muy bien que decirle porque me contó que tenia pareja y tampoco quiero que tenga líos con nadie, pero al final quedamos. Subí a la habitación porque aún estaba vistiéndose y sin mas, ni siquiera me dio tiempo a reaccionar, me besó.
- Jani, ¿tú sabes la de años que lleva con su chica? -dije advirtiéndola. -Ten cuidado nena.
- Ya lo sé. No nos conocemos de nada y realmente no entiendo a que vino todo esto, pero no sé como habar con él del tema porque me siento demasiado agusto cuando estamos juntos.
Después de aquella conversación, cenamos tranquilamente y después salimos a dar un paseo para que Jani se despejase un poco de todo. Poco consiguió, pues al cabo de un rato caminando de lejos vimos a Gabi con una chica, su chica de la mano igual de acaramelados que Adrián y yo le habíamos visto esa mañana con Jani.